Deforestemos México
México se asfixia a sí mismo lentamente, en un proceso que va mucho más rápido de lo que podemos percibir, y cuyas consecuencias podrían incluso poner en peligro nuestra existencia. […]
México se asfixia a sí mismo lentamente, en un proceso que va mucho más rápido de lo que podemos percibir, y cuyas consecuencias podrían incluso poner en peligro nuestra existencia. […]