Cobertura Sanitaria Universal: Una meta para reducir las desigualdades

La cobertura universal de salud, se ha convertido en una meta urgente y decisiva para los sistemas de salud en el mundo. Implica garantizar que todas las personas, en cualquier lugar, puedan acceder a los servicios de salud que requieren, desde la prevención, tratamiento, rehabilitación y los cuidados paliativos, sin que eso implique dificultades económicas.

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Este objetivo, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es fundamental porque la salud constituye un derecho humano esencial y, al mismo tiempo, una base para el desarrollo social, económico y ambiental sostenible. Alcanzar la cobertura universal de salud (CSU) implica garantizar que nadie sea excluido del sistema de salud por falta de recursos económicos. Además, supone fortalecer los sistemas de salud para que estén preparados frente a emergencias y puedan responder de manera eficaz a las necesidades de atención a largo plazo.

No obstante, alcanzar la cobertura sanitaria universal enfrenta retos importantes. A nivel global, incluso antes de la pandemia de COVID-19, los avances ya mostraban una clara desaceleración: para 2019, el índice de cobertura sanitaria universal apenas había aumentado algunos puntos desde 2015 y, aun así, cerca de 4500 millones de personas seguían sin contar con una cobertura plena de servicios de salud esenciales. A ellos se suma que millones de personas continúan enfrentando los llamados “gastos catastróficos” al pagar por su atención médica. Tan solo en 2019, más de 1 000 millones de personas destinaron una proporción tan elevada de sus ingresos a la salud que fueron empujadas a la pobreza extrema o relativa.

Estos desafíos evidencian profundas desigualdades estructurales, pues las personas que viven en zonas rurales, en situación de pobreza, pertenecientes a comunidades marginadas o en países de bajos ingresos, suelen ser las más excluidas. Esto no solo restringe su acceso a servicios de salud, sino que perpetúa ciclos de enfermedad, pobreza y vulnerabilidad.

¿Cómo se espera lograr este objetivo? 

Para avanzar hacia las metas establecidas, se han planteado diversas estrategias, entre las cuales destaca:

  • El fortalecimiento de la atención primaria de salud: Esto implica invertir en centros comunitarios, en la capacitación de personal sanitario y en infraestructura cercana a la población, con el objetivo de garantizar una atención accesible, integral y de calidad.
  • Garantizar la protección financiera es clave: los sistemas de salud deben organizarse de manera que ninguna persona vea comprometida su estabilidad económica por cuidar su salud, asegurando el acceso a medicamentos, tratamientos y atención continua.
  • Promover un enfoque multisectorial e inclusivo es fundamental: la salud no depende únicamente de hospitales o personal médico, sino también de políticas sociales, de equidad y de género, de una distribución justa de los recursos, así como de la participación comunitaria, el uso de datos, la investigación y la voluntad política.

Fuentes:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/universal-health-coverage-(uhc) https://www.gob.mx/insabi/articulos/dia-internacional-de-la-cobertura-universal-de-la-salud-12-de-diciembre
https://www.un.org/es/observances/universal-health-coverage-day

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