El periodo de gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha caracterizado por haber hecho un incremento en el salario mínimo que no se había visto en ningún otro gobierno a lo largo de la historia mexicana. En 2018, durante su campaña, AMLO prometió que el salario de los mexicanos se incrementaría al doble de lo que se percibía en ese entonces, de aproximadamente $88.36 en la mayoría de los estados.
Claro que muchas personas se mostraron escépticas, pues la promesa de un aumento iba prácticamente incluida en cada una de las campañas de los aspirantes a presidente. Tras su victoria, ese mismo año uno de sus decretos fue el incremento de un 16% en el salario mínimo, creciendo así a $102.00, mientras que en la frontera, el sueldo mínimo alcanzaría la cantidad de $176.00.
El escepticismo continuaba, esto con la preocupación de empresarios de poder solventar este aumento, economistas temiendo la inflación, por otra parte opositores y ciudadanos por ver si Andrés Manuel cumplía realmente su promesa. Pero, el mandatario aseguró que el aumento se haría de forma metódica y cuidadosa, para no perjudicar la economía del país.
Para finales de 2019, con una pandemia formándose al otro lado del mundo, anunciaría que el nuevo salario en 2020 alcanzaría por primera vez un incremento del 20%. Aumentando prácticamente $20.00 más a los $102.00 que se percibían durante el 2019.
Lastimosamente, para 2021 el logro no se repetiría, pues con una crisis en el mundo y la economía desestabilizándose, el gobierno anunció que sí habría un aumento en el salario, esta vez de solo el 15%, la cifra más baja de aumento en todo el sexenio, pero para este entonces, AMLO ya había logrado subir el salario mínimo de los mexicanos en un 51%.

El 2022 y 2023, representaron una nueva esperanza para los trabajadores, pues a pesar de las circunstancias vividas en el último año gracias a la pandemia por COVID-19, el gobierno mexicano logró aprobar un 22% y 20% respectivamente, acercándose cada vez más a la meta que había fijado al principio de su gobierno. Para este entonces, Andrés Manuel ya podía presumir de haber reducido la pobreza en México, pues si bien la inflación llegó al país no creó más desigualdad e incluso, los aumentos ayudaron a más familias para subir de estrato económico.
Para su último año de gobierno, continuó con la tendencia del 20%, pues al iniciar 2024, se aprobó que el sueldo mínimo sería de $248.93 en la mayoría de los estados, exceptuando a la zona de la frontera, en la que el mínimo sería de $374.89.
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